En la ciudad de Floridablanca falleció el presbítero Jorge Velandia Rodríguez

En la ciudad de Floridablanca falleció el presbítero Jorge Velandia Rodríguez
2018-05-21

A los 82 años falleció en la ciudad de Floridablanca el padre Jorge Velandia Rodríguez, quien prestó sus servicios pastorales en parroquias de las Diócesis de Socorro y San Gil y de Vélez. Nació en una familia muy religiosa, era primo hermano de los padres Luis Eduardo y Álvaro Velandia Rodríguez, y tío materno del ya fallecido monseñor Horacio Olave Velandia, obispo de Tibú. 

A mitad de 1949, el padre Jorge Velandia animado por su papá, así como por Monseñor Pablo Elías Acebedo y el padre Marco Fidel Reyes, ingresó al Seminario de San Gil, el 1° de octubre de 1949, y en de 1954. Inició sus estudios en el Seminario Mayor en donde curso la Filosofía y la Teología.  Su Ordenación Sacerdotal se llevó a cabo en la Catedral de San Gil el día de Cristo Rey, 30 de octubre de 1960. 

Su acción pastoral se desarrolló en municipios como Onzaga, San Vicente de Chucurí, Charalá Zapatoca, Puente Nacional, Peñón, Gambita, La Paz, Vélez, Aguada, Simacota, Suaita, Barichara, Mogotes, entre otros. También en Vélez donde fue párroco en el año  1979 y allí  creó el “Movimiento Cívico Comuneros 81” que sacudió la provincia y media Diócesis.  

En 1993  fue nombrado por monseñor Leonardo Gómez Serna como primer Delegado Diocesano de Justicia y Paz, servicio que desempeñó simultáneamente con el de Vicario Episcopal. Desde mediados de 2016, se desempeñaba como párroco de Zapatoca, su tierra natal.

Luego empezó un tratamiento médico pero lamentablemente el pasado 20 de mayo falleció en Floridablanca, en la en la Casa Sacerdotal San José.

Sobre su deceso nos habla su sobrina Myriam Olave Velandia.

En una ocasión, al relatar detalles de su vida el padre Jorge Velandía Rodríguez había manifestado:

“Después de Dios, claro está, a mi papá Pedro Elías, a mi mamá Bárbara y a mi familia les debo la vida, la vocación y el sacerdocio. La fe, la disciplina, el trabajo y el servicio, virtudes muy visibles en mis padres, han motivado siempre mi vida.

Mi papá, sin títulos pero con mucha sabiduría, fue el mejor promotor vocacional”.  “He sido feliz en todo este largo y variado recorrido ministerial diocesano. Todos los pueblos están en mi corazón y en todos siempre encuentro puertas abiertas y alguna obra que me hace pensar en la bondad de Dios al permitirme trabajar por el pueblo”.

En estos momentos su cuerpo es velado en el templo parroquial del municipio de Zapatoca y su sepelio se cumplirá mañana 22 de mayo, a la 1:00 de la tarde.