Normativa para el cannabis medicinal tiene varios vacíos

2018-05-23

Varias fueron las inquietudes expuestas por la comunidad de Barichara reunida con el Procurador delegado para asuntos Ambientales y Agrarios, Oscar Darío Amaya Navas, relacionadas con el proyecto de producción de cannabis para uso medicinal que pretende ejecutar la empresa Cannavida en ese municipio.

La principal preocupación de los habitantes de las veredas Paramito, Salitre, Santa Helena y Santa Helena Bajo es la concesión de aguas para dicha empresa pues presumen una disminución en el caudal de los afluentes de los cuales ellos captan agua para uso humano y doméstico. De los temas tratados habla Mauricio Chinchilla Pineda, presidente de la asociación de usuarios del acueducto Aguas Cristalinas de Santa Helena Bajo.

Los trabajadores de la empresa Cannavida estuvieron presentes en la reunión escuchando los diferentes planteamientos de la comunidad. Liliana del Pilar Mantilla Lara, coordinadora de comunidad y comunicaciones de la empresa expresó que muchas de las inquietudes obedecen a mala información o falta de la misma.

Para el personero local, Javier Niño Moreno, no se llegó a acuerdos en concreto porque cada uno: tanto comunidad como empresa persiste en su posición frente al proyecto.

Otras inquietudes de la comunidad hacen referencia a la posible afectación a: el paisaje, las tradiciones campesinas, los derechos de los niños, los derechos a un ambiente sano, entre otras, que hoy no se pudieron resolver en la reunión.  

También asistió el director general de la Corporación Autónoma Regional de Santander CAS, Juan Gabriel Álvarez García, quien dio a conocer que hasta el día de hoy no se ha otorgado ninguna concesión de aguas a esta empresa, y se actúa conforme a la ley ambiental y la ley en general.  

Los baricharas asistentes acordaron continuar con esos espacios de encuentro con presidentes de asociaciones de acueductos comunitarios y juntas de acción comunal, así como con los ministerios que otorgaron los permisos a la empresa.